{"id":592,"date":"2020-08-05T17:08:29","date_gmt":"2020-08-05T15:08:29","guid":{"rendered":"https:\/\/agniyoga.es\/?p=592"},"modified":"2020-08-05T17:09:38","modified_gmt":"2020-08-05T15:09:38","slug":"retrospectiva-articulo-del-8-de-abril-del-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/2020\/08\/05\/retrospectiva-articulo-del-8-de-abril-del-2020\/","title":{"rendered":"Retrospectiva, art\u00edculo del 8 de abril del 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;&nbsp; Escog\u00ed para nacer una familia que no supo quererme ni respetarme, que no me concedi\u00f3 a penas espacio vital y me sustrajo el lugar que me correspond\u00eda dentro de mi propio sistema. As\u00ed crec\u00ed marcada por una gran impronta de no merecimiento, a la vez que qued\u00e9 por mucho tiempo atrapada en la dolorosa y desesperada confusi\u00f3n de creer que algo estaba mal en m\u00ed y que por lo tanto no pod\u00eda ser yo misma, que ten\u00eda que intentar agradar a l@s dem\u00e1s para ser reconocida y aceptada, cosa que contribu\u00eda en realidad a mantenerme alejada de m\u00ed misma y de mi realidad interna. Durante una buena parte de mi vida escog\u00ed relaciones con personas t\u00f3xicas, que no me quer\u00edan ni me respetaban, tal era el patr\u00f3n destructivo que hab\u00eda quedado grabado a fuego en mi psique. A la par, en respuesta a una llamada interna y profunda, fui haciendo un trabajo perseverante y honesto de autoindagaci\u00f3n, fue as\u00ed como finalmente me encontr\u00e9 a m\u00ed misma, y fue, as\u00ed mismo, como descubr\u00ed que las causas de nuestra realidad no est\u00e1n afuera, sino adentro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Por suerte para m\u00ed y en contraste con mi disfuncionalidad en las relaciones, tuve siempre un sexto sentido que me guiaba, me permit\u00eda ver m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y darle valor a las cosas esenciales y verdaderas de la vida. A d\u00eda de hoy mis relaciones son saludables, pero confieso que a\u00fan veo a mi alrededor una gran falta de amor, que dicho sea de paso, es lo m\u00e1s esencial y verdadero de la vida, as\u00ed como lo m\u00e1s necesario para el ser humano.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfPero por qu\u00e9 explico todo esto? Lo explico porque toda esta esperp\u00e9ntica situaci\u00f3n de confinamiento que estamos viviendo me suscita una profunda reflexi\u00f3n en relaci\u00f3n al tema de las relaciones entre los seres humanos, y en relaci\u00f3n a la relaci\u00f3n de las personas consigo mismas (valga tanta redundancia). El confinamiento pone de manifiesto una realidad preexistente en una gran parte de la humanidad: las relaciones se han virtualizado y digitalizado en extremo en detrimento de las relaciones reales, de las relaciones francas, pr\u00f3ximas, respetuosas y profundas, esas que nos permiten compartir situaciones reales, que nos permiten conocernos de veras y reconocernos a nosotr@s mism@s en ellas. Pero esto es s\u00f3lo una parte de la vida disfuncional que llevamos, desnaturalizada, mediatizada por intereses que nos son ajenos. Porque lo cierto es que vivimos confinad@s en unos intereses falsos que no son los nuestros verdaderamente, vivimos confinad@s en mentes estrechas, vivimos vidas insustanciales, invertimos una enorme cantidad de nuestro tiempo (ll\u00e1mese trabajo) en actividades que no satisfacen nuestras aspiraciones o sue\u00f1os. Para colmo invertimos una buena parte de nuestro tiempo de ocio en quedarnos colgad@s de las pantallas permitiendo que los programas a los que nos enganchamos nos hipnoticen y nos sustraigan la poca creatividad que nos queda. Hemos sustituido la vida real por una vida virtual, falsa, vac\u00eda y por desgracia, dadas las patol\u00f3gicas circunstancias del mundo entero, \u00e9sta no es para nada una situaci\u00f3n minoritaria. Los \u201cpeligros\u201d que se ciernen sobre nosotr@s no son otra cosa que el reflejo del gran atentado individual de cada persona hacia su propia vida. Hemos sustituido la responsabilidad (reconocer que las causas est\u00e1n adentro) por el culpabilizar (creer que las causas est\u00e1n afuera). Estamos muy lejos de saber qui\u00e9n somos, qu\u00e9 sentimos, qu\u00e9 queremos. Estamos muy lejos de saber amar, pues para empezar despreciamos nuestra propia vida. Pero eso no es lo peor, lo peor es que no lo sabemos. El amor por la vida empieza en el anhelo profundo y honesto de conocerme, autodescubrirme y de aceptarme. Si no s\u00e9 quien soy, si no descubro c\u00f3mo soy, c\u00f3mo siento, c\u00f3mo act\u00fao, si no puedo aceptarme como soy, m\u00e1s all\u00e1 de todo juicio, nunca ser\u00e9 capaz de aceptar a l@s dem\u00e1s. Si estoy lejos de m\u00ed misma, lo de fuera me da miedo. Si no me conozco, soy sugestionable. Si soy sugestionable, me expongo a todo tipo de manipulaci\u00f3n. Lamentablemente, este es el retrato de nuestra realidad actual. S\u00e9 que todo tienen prop\u00f3sito, que nada se escapa a la Suprema Inteligencia de la Providencia, aunque ahora mi peque\u00f1a mente humana no alcanza a imaginar c\u00f3mo saldremos de todo este embrollo en el que nos hemos metido. Lo mejor que podemos hacer ahora es conectar de forma consciente, tantas veces al d\u00eda como nos sea posible, con el Amor dentro de nuestro Coraz\u00f3n, pues esta es la Naturaleza de nuestra Divinidad Interior. Dejar en sus manos nuestras dudas y nuestros temores. Desde el punto de vista humano, lo que est\u00e1 sucediendo en el planeta Tierra es muy gordo, es imposible que nuestro peque\u00f1o yo humano tenga la soluci\u00f3n a tanta distop\u00eda. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp; Escog\u00ed para nacer una familia que no supo quererme ni respetarme, que no me concedi\u00f3 a penas espacio vital y me sustrajo el lugar que me correspond\u00eda dentro de mi propio sistema. 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