{"id":651,"date":"2020-08-06T11:01:18","date_gmt":"2020-08-06T09:01:18","guid":{"rendered":"https:\/\/agniyoga.es\/?p=651"},"modified":"2020-08-06T11:03:30","modified_gmt":"2020-08-06T09:03:30","slug":"retrospectiva-2o-articulo-del-14-de-mayo-del-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/2020\/08\/06\/retrospectiva-2o-articulo-del-14-de-mayo-del-2020\/","title":{"rendered":"Retrospectiva, 2\u00ba art\u00edculo del 14 de mayo del 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;&nbsp; Enlazando con lo que dec\u00eda en el escrito anterior, necesitamos, m\u00e1s que nunca, poner el \u00e9nfasis en el Amor. El \u00fanico ant\u00eddoto del miedo que domina el mundo es el Amor. Necesitamos aprender a amar, necesitamos aprender a amarnos a nosotr@s mism@s para poder amar a nuestro pr\u00f3jimo. Entonces surge la pregunta \u00bfc\u00f3mo podemos aprender a amarnos? Y la respuesta es clara: conoci\u00e9ndonos en profundidad. En una primera instancia el Amor humano es aceptaci\u00f3n \u00bfC\u00f3mo nos vamos a amar -aceptar- si somos un@s desconocid@s para nosotr@s mism@s? El primer e imprescindible gesto de amor radica en el deseo de saber qui\u00e9n soy, un acto profundo e \u00edntimo en primera persona. El inter\u00e9s por saber qui\u00e9n soy, c\u00f3mo siento, c\u00f3mo pienso, c\u00f3mo act\u00fao, qu\u00e9 me mueve, qu\u00e9 me frena, etc; el inter\u00e9s por querer iluminar mis sombras es el primer paso de amor real que el ser humano tiene que dar, esto s\u00f3lo se consigue haciendo un trabajo honesto y sostenido de autoobservaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de todo juicio (el juicio, que suele estar ah\u00ed y que tanto nos separa de nosotr@s mism@s y de nuestro pr\u00f3jimo, tambi\u00e9n se puede observar). Cuando practico el amor para conmigo misma e ilumino mis sombras, se iluminan todas las sombras. Gradualmente las sombras dejan de existir y las que a\u00fan existen no constituyen ninguna amenaza, porque a medida que transito el fascinante el camino hacia el interior, se van disolviendo los obst\u00e1culos que me separaban de mi Verdad Esencial. En alg\u00fan momento atemporal de esta maravillosa aventura que es vivir de forma consciente, llego a un punto de no retorno, es una experiencia de iluminaci\u00f3n que no tiene nada que ver con ninguna parafernalia de la nueva era, sino que se trata s\u00f3lo de una experiencia \u00edntima de autorreconocimiento. Por fin me veo, me veo liberada de todas las m\u00e1scaras, de todas las cargas. Me veo a m\u00ed misma como lo que verdaderamente soy: un ser surgido del Amor, que en un momento dado de mi trayectoria me olvid\u00e9 del Amor, pero que, dada mi naturaleza, he podido volver a \u00c9l. Ese ser de Amor que soy reconoce al ser de Amor que eres. El Amor que soy me capacita para mirar y ver, para mirar y ver en m\u00ed misma y en mi pr\u00f3jimo lo superfluo y lo Esencial. El Amor que soy me capacita para distinguir ambas cosas, pero tambi\u00e9n para abrazarlas a ambas. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp; Enlazando con lo que dec\u00eda en el escrito anterior, necesitamos, m\u00e1s que nunca, poner el \u00e9nfasis en el Amor. El \u00fanico ant\u00eddoto del miedo que domina el mundo es el Amor. Necesitamos aprender a amar, necesitamos aprender a amarnos a nosotr@s mism@s para poder amar a nuestro pr\u00f3jimo. Entonces surge la pregunta \u00bfc\u00f3mo podemos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":654,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/651"}],"collection":[{"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=651"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":656,"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/651\/revisions\/656"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/654"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}