{"id":899,"date":"2021-02-13T10:31:42","date_gmt":"2021-02-13T09:31:42","guid":{"rendered":"https:\/\/agniyoga.es\/?p=899"},"modified":"2021-02-13T10:31:42","modified_gmt":"2021-02-13T09:31:42","slug":"que-me-pasa-cuando-siento-rechazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/2021\/02\/13\/que-me-pasa-cuando-siento-rechazo\/","title":{"rendered":"\u00bfQU\u00c9 ME PASA CUANDO SIENTO RECHAZO?"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;&nbsp; Ocupada en otros temas que reclaman mi atenci\u00f3n, hace d\u00edas que no escribo aqu\u00ed. Lo que me mueve hoy, como de costumbre, es un deseo de sondear el oc\u00e9ano de mi propia cognici\u00f3n para dejar emerger los significados y prop\u00f3sitos de mis propias experiencias. Extraer y estructurar la informaci\u00f3n mediante la escritura, me ayuda mucho, va en la direcci\u00f3n de expandir la consciencia, me recarga y renueva mi prop\u00f3sito. Tras la acci\u00f3n motivada de la escritura hay otro prop\u00f3sito que os incluye a vosotras, las personas lectoras, y \u00e9ste, m\u00e1s que un deseo de confesi\u00f3n, es la apertura de la posibilidad de que mi experiencia y la profunda comprensi\u00f3n de la misma, arrojen un poco de luz a vuestra experiencia. Hoy, al sentarme frente al ordenador y al abrir el documento del libro que estoy escribiendo, una ola intensa de compasi\u00f3n tiraba de mi proceso mental y lo silenciaba, no pod\u00eda mantener los ojos abiertos, la profundidad de mi sentir dejaba mi mente en blanco. Despu\u00e9s de eso, de una forma lenta y serena, mi mente, acostumbrada a indagar, se ha planteado la cuesti\u00f3n profunda de <a>por qu\u00e9, frente a determinadas conductas y personas, no puedo desplegar mi compasi\u00f3n <\/a>(aparentemente). Mi deseo es que la respuesta se vaya tejiendo a medida que brotan las palabras de mis dedos, recogida como estoy a\u00fan en la profundidad de mi estado introspectivo. El hecho es que <a>frente a determinadas personas y conductas lo que brota de mi interior es una energ\u00eda de rechazo<\/a>. Ante todo, debo decir que he aprendido a escuchar y respetar mi sentir, mi emoci\u00f3n y mis pulsaciones energ\u00e9ticas, he aprendido a confiar en lo que mis sistemas sensitivo y cognitivo me dicen, no quiero decir con esto que me cierre a revisi\u00f3n, pero s\u00ed, que \u00bfen qu\u00e9 voy a confiar m\u00e1s que en lo propio e \u00edntimo, cuando, con el tiempo, he aprendido a afinar mis sentidos perceptivos? Hay mucho que decir, pero vamos a ir por partes:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Es cierto que el prop\u00f3sito final que posibilita la trascendencia de la experiencia en la tercera dimensi\u00f3n es la integraci\u00f3n de todo (personas, experiencias, situaciones, vivencias) en el c\u00e1lido, amable y espacioso espacio compasivo del Coraz\u00f3n. S\u00ed, eso se tiene que producir, sin embargo, eso no puede suceder si no es desde la coherencia y el profundo respeto a la propia pulsaci\u00f3n. Estamos aqu\u00ed, en la tercera dimensi\u00f3n y se nos han ca\u00eddo los velos, o se nos est\u00e1n cayendo, que esconden la verdad de la perversidad del sistema en el que hemos estado existiendo y experimentando los seres humanos. Esa perversidad, inusitadamente extendida a casi todos los \u00e1mbitos de nuestra experiencia humana, y la dureza de las experiencias que ello conlleva, nos ha obligado y nos est\u00e1 obligando a hacer una profund\u00edsima y honesta revisi\u00f3n de nuestro propio sistema interno y de nuestras circunstancias m\u00e1s inmediatas, una purificaci\u00f3n interior que s\u00f3lo se puede fundamentar en la honestidad y la coherencia, en el profundo respeto de lo que somos y sentimos, en el profundo respeto de nuestra propia limitaci\u00f3n. Esa perversidad del sistema y de quienes lo controlan, esa intenci\u00f3n predadora y ansiosa de acapararlo todo y devorar las almas humanas mediante la usurpaci\u00f3n de nuestra inocencia, nos obliga a protegernos con inteligencia. Pero lo que hasta ahora ha estado sucediendo, es que frente a esta realidad disfuncional en la que hemos crecido, lo que nuestra personalidad hizo fue desarrollar, de forma inconsciente, mecanismos adaptativos y de defensa para sobrevivir, nos vestimos con un traje tejido de estrategias y vanidades, y confundimos el triunfo del ego con el verdadero prop\u00f3sito de la existencia. Esto ya no nos sirve m\u00e1s. El ego, que ha tenido su funci\u00f3n y a\u00fan la tiene, debe estar al servicio del prop\u00f3sito superior de la consciencia, y esto no se puede subvertir si es que aspiramos a la trascendencia. Si nuestros recursos, capacidades y habilidades humanas contin\u00faan al servicio el ego, ahora, ya no s\u00f3lo es que eso nos prive de la autenticidad del ser, sino que nos convierte en carnaza para el depredador. Protegernos con inteligencia es, ahora, m\u00e1s necesario que nunca, es una prioridad. Esto implica, en primer t\u00e9rmino, discernir con suma atenci\u00f3n, lo verdadero de lo falso de la propia pulsaci\u00f3n. La protecci\u00f3n, por cierto infalible, se despliega de forma org\u00e1nica y natural desde el espacio amoroso del propio Coraz\u00f3n, esto sucede cuando nuestra referencia est\u00e1 en la verdad interior, lo que implica la voluntad activa de mirar para ver, sobreponi\u00e9ndonos al habitual discurso del juicio y al yugo de la culpabilidad, tan afines a la vibraci\u00f3n del ego. El ego, extremadamente habilidoso, nos confunde y nos lleva a perseguir las expectativas que pensamos satisfar\u00e1n la imagen ficticia de quienes pretendemos ser, alej\u00e1ndonos de quien somos verdaderamente. Cada quien tiene que realizar ese trabajo minucioso y sostenido en el tiempo, en la intimidad de su propio ser. La mayor amenaza se esconde en nuestra propia confusi\u00f3n. Cuando nos habituamos a hacer ese profundo y honesto trabajo de revisi\u00f3n, es cuando empezamos a velar, verdaderamente, por la calidad de nuestras relaciones. Esto me remite a la pregunta inicial \u00bfpor qu\u00e9 frente a determinadas conductas y personas lo que brota de mi interior es una energ\u00eda de rechazo, por qu\u00e9 no puedo, aparentemente, desplegar mi compasi\u00f3n en estos casos? Anhelo la autenticidad, en primer lugar, me interesa la m\u00eda y en segundo lugar, me interesan las relaciones fundamentadas en ella. El Amor no se puede desplegar cuando no hay autenticidad. La falsedad est\u00e1 cayendo y en su ca\u00edda arrastra a quienes no son capaces de anclarse y comprometerse con este prop\u00f3sito. No puedo negar que soy exigente, para transitar ese proceso de volver a la autenticidad hay que serlo, aunque s\u00ed, es necesario, distinguir la exigencia de la rigidez. M\u00e1s all\u00e1 de cualquier razonamiento, la afinidad o el rechazo se producen de forma natural, como una consecuencia de la calidad de la vibraci\u00f3n. Esa experiencia de rechazo es, en realidad un mecanismo de protecci\u00f3n. La protecci\u00f3n que de momento, dadas las circunstancias, es muy necesaria, se encuentra en la coherencia que nos permite anclarnos en el Coraz\u00f3n. No estamos a\u00fan en un estado de iluminaci\u00f3n tal que nos permita sustraernos completamente de la falsedad. Velar por la calidad de nuestra propia vibraci\u00f3n es una cuesti\u00f3n de responsabilidad individual. Dos opciones, a las que se les ha llamado l\u00edneas de tiempo, se separan cada vez m\u00e1s la una de la otra. Una tiene que ver con el profundo compromiso individual de vibrar en la autenticidad del ser; la otra opci\u00f3n conduce a la autodestrucci\u00f3n y tiene que ver con el enga\u00f1o; lamentablemente, las personas que inconscientemente eligen esta opci\u00f3n, son depredadoras, porque sin saberlo, se est\u00e1n negando la conexi\u00f3n con la Fuente. En este punto es preciso aclarar, que la veracidad va mucho m\u00e1s all\u00e1 de descubrir las mentiras de los relatos que el sistema nos vende y en los que hemos estado creyendo, la veracidad tiene que ver, sobre todo, con discriminar en el propio interior, lo verdadero de lo falso. Dicho se de paso, es muy f\u00e1cil perderse en el falso prop\u00f3sito de desmantelar la falsedad del afuera, esa es otra h\u00e1bil estrategia del ego para alejarnos del verdadero prop\u00f3sito redentor, que se fundamenta, y s\u00f3lo se fundamenta, en el compromiso con el propio trabajo interior, en el sentido de lo que se ha estado exponiendo m\u00e1s arriba. Ese rechazo que siento y que respeto, no es un rechazo al ser, que est\u00e1 ah\u00ed escondido tras las m\u00e1scaras del ego, tiene que ver con protegerme de la depredaci\u00f3n. Es un momento muy, muy delicado, y es una prioridad la de protegernos de las fuerzas involutivas, pues son una amenaza real y no hay que subestimarlas. Tal es mi percepci\u00f3n y as\u00ed lo expongo. Cuando soy coherente y respetuosa con lo que siento y me puedo sustraer de la dureza de estas situaciones de rechazo cuando se producen, entonces es cuando surge la compasi\u00f3n y soy capaz de reconocer que el Amor de mi Coraz\u00f3n siempre est\u00e1 ah\u00ed presente, como est\u00e1 el Amor en tu Coraz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp; Ocupada en otros temas que reclaman mi atenci\u00f3n, hace d\u00edas que no escribo aqu\u00ed. Lo que me mueve hoy, como de costumbre, es un deseo de sondear el oc\u00e9ano de mi propia cognici\u00f3n para dejar emerger los significados y prop\u00f3sitos de mis propias experiencias. 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