{"id":919,"date":"2021-07-29T15:08:16","date_gmt":"2021-07-29T13:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/agniyoga.es\/?p=919"},"modified":"2021-07-29T15:08:16","modified_gmt":"2021-07-29T13:08:16","slug":"transcripcion-no-literal-sobre-el-contenido-del-siguiente-video-por-concordar-plenamente-con-lo-que-en-el-se-dice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agniyoga.es\/index.php\/2021\/07\/29\/transcripcion-no-literal-sobre-el-contenido-del-siguiente-video-por-concordar-plenamente-con-lo-que-en-el-se-dice\/","title":{"rendered":"Transcripci\u00f3n no literal sobre el contenido del siguiente v\u00eddeo por concordar plenamente con lo que en \u00e9l se dice"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"LEY NATURAL. Entrevista realizada por Claudia Gonz\u00e1lez Vicenzo.\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WMiHkgtFkXE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; En su acepci\u00f3n pura, una Ley es un precepto Universal inmutable, que aplica siempre, indistintamente del conocimiento o desconocimiento que se tenga del mismo. Esta definici\u00f3n se ajusta perfectamente a lo que ser\u00edan las Leyes Naturales y las leyes f\u00edsicas. El problema es que los mandatarios que ejercen poder sobre los seres humanos interfieren tendenciosamente en el proceso de legislar, no s\u00f3lo elaborando leyes perversas que vulneran los derechos humanos, sino tambi\u00e9n, elaborando constantemente infinidad de \u201cleyes\u201d, normas o preceptos, que son, de facto, imposible de conocer por su vastedad, dejando a la ciudadan\u00eda en situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n jur\u00eddica. Este hecho, por s\u00ed mismo, va contra natura, es un sistema coercitivo, un modelo ficticio que lo que realmente busca es la subyugaci\u00f3n para debilitar o suprimir la soberan\u00eda individual. La ciudadan\u00eda, frente a tal profusi\u00f3n de normas, tiende a eludir su responsabilidad permitiendo que otr@s decidan por ell@s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; La Ley Natural se resume en una sola ley: no robar. Si analizamos bien este precepto, veremos que incluye todo, por ejemplo: matar ser\u00eda robar la vida; violar ser\u00eda robar la inocencia y la dignidad; imponer ser\u00eda robar la soberan\u00eda individual; da\u00f1ar a alguien ser\u00eda robarle su integridad; etc. Esto se puede resumir diciendo que no infringimos ninguna ley si no da\u00f1amos a nadie ni a su propiedad. Sin embargo, para seguir con este hilo discursivo, la ley positiva vulnera el significado profundo de esa \u00fanica Ley Natural que las incluye todas. Tenemos un claro ejemplo en las normas de tr\u00e1fico, escojamos, en concreto, la norma del l\u00edmite de velocidad. Si observamos con lupa esta norma coercitiva nos encontramos con dos de las incongruencias mencionadas: la primera es que, en una ruta determinada, se cambian con bastante aleatoriedad los l\u00edmites de velocidad y con frecuencia se aprovechan estos tramos para colocar radares de control, raz\u00f3n por la cual es dif\u00edcil saber cu\u00e1l es verdaderamente el l\u00edmite en un momento dado, muy f\u00e1cil superar el l\u00edmite y por lo tanto, muy f\u00e1cil incurrir en la supuesta \u201cfalta\u201d; pero adem\u00e1s, al superar este l\u00edmite de velocidad, que cambia con frecuencia dependiendo de los tramos, no estamos infringiendo da\u00f1o alguno a nadie, sin embargo la sanci\u00f3n nos llega igualmente. Esta entidad abstracta y ficticia que nos legisla nos est\u00e1 regulando bajo el argumento de que las normas se elaboran por nuestro bien y para nuestra protecci\u00f3n. En este punto enlazamos con otra cuesti\u00f3n importante: de acuerdo a la Ley Natural, el ser humano de carne y hueso es soberano por derecho, a quien reclama y ejerce la soberan\u00eda no se le puede regular. Lo que verdaderamente est\u00e1n regulando es a la ficci\u00f3n jur\u00eddica que han pretendido que seamos. El sistema legal imperante s\u00f3lo tiene autoridad sobre el constructo legal y las ficciones jur\u00eddicas que ha creado, puesto que es el autor de las mismas, pero no puede regular al ser vivo que somos, puesto que no somos su creaci\u00f3n. Autoridad viene de autora o autor; es decir, de facto, la autoridad se deriva de la autor\u00eda; nadie tiene autoridad real sobre algo que no nos es propio. Este sistema ficticio que vulnera completamente la Ley Natural, es un enga\u00f1o; mediante una serie de subterfugios que empiezan en el registro civil y pasan por la expedici\u00f3n del dni, maniobras de las que la mayor\u00eda de los seres humanos no est\u00e1n al corriente, el sistema ha subvertido la verdadera condici\u00f3n de ser vivo del ser humano reduci\u00e9ndolo a una ficci\u00f3n jur\u00eddica y a la categor\u00eda de mercader\u00eda. Sin saberlo conscientemente, hemos entrado a formar parte de este sistema ficticio y hemos cedido nuestro poder y delegado nuestra autoridad en el estado, aceptando nuestra condici\u00f3n de esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp; Somos seres libres y soberanos por derecho de nacimiento, y por derecho de nacimiento gozamos de unos derechos inalienables. Sin embargo, pierde sus derechos quien no los usa y no los defiende. El sistema nos ha enga\u00f1ado y, vulnerando la Ley Natural y menospreciando el ser vivo que somos, ha creado de nosotros una ficci\u00f3n o persona jur\u00eddica. A partir de ah\u00ed, el estado considera que somos de su propiedad, lo cual implica que nosotr@s no somos propietari@s de nada, como mucho somos titulares de lo que \u201cposeemos\u201d y es el estado quien nos concede el permiso o derecho de uso, siempre a cambio de una tasa o un impuesto que \u00e9l mismo estipula. La norma del sistema es la prohibici\u00f3n y las concesiones sobre las normas siempre tienen un precio. &nbsp;&nbsp; La soberan\u00eda s\u00f3lo puede basarse en la libertad y en la responsabilidad. Sin libertad no hay experiencia y por lo tanto no hay aprendizaje ni expansi\u00f3n de consciencia. Sin la libertad que nos permite experimentar el ensayo y error, no hay posibilidad de asumir la responsabilidad y viceversa, la libertad que nos permite actuar y equivocarnos, va directamente relacionada con la asunci\u00f3n de la responsabilidad por la consecuencia de nuestras acciones. Ah\u00ed est\u00e1 el aprendizaje, ah\u00ed est\u00e1 el crecimiento. Una cosa va de la mano de la otra. Esta perversa maniobra del sistema que lleva largo tiempo imponi\u00e9ndose, genera seres alienados de su verdadera naturaleza y los aleja de su capacidad de responsabilizarse de su propia vida y experiencia. Pero la soberan\u00eda de quien la reconoce y la reclama se impone. No hay marcha atr\u00e1s en este proceso que cuenta con el benepl\u00e1cito de la Consciencia Suprema, de la Divinidad Creadora de la que formamos parte. Ninguna ficci\u00f3n ni mentira podr\u00e1 tener nunca poder sobre la Verdad del Ser. Eso es lo que a m\u00ed me da fuerza y me permite confiar en el proceso. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp; En su acepci\u00f3n pura, una Ley es un precepto Universal inmutable, que aplica siempre, indistintamente del conocimiento o desconocimiento que se tenga del mismo. Esta definici\u00f3n se ajusta perfectamente a lo que ser\u00edan las Leyes Naturales y las leyes f\u00edsicas. 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